Casa de San Pedro de Colalao. Tucumán

Casa de las HH Dominicas en San Pedro de Colalao

 Casa San Pedro de Colalao

 

La presencia de las Hermanas Dominicas en San Pedro de Colalao se remonta al año 1927, cuando las hermanas del Colegio Santa Rosa edifican la casa en un terreno donado por el Sr Risso Patrón.

La priora de la comunidad en esa época era la hna Marta Alderete, quien con su espíritu emprendedor supo concretar el deseo de contar con una casa de descanso y oración para todas las hermanas de la congregación de diferentes puntos del país, como así también un espacio de vacaciones para las niñas internas de escasos recursos que vivían en el colegio.

Con anterioridad a esta fecha, las hermanas disfrutaban de unos días de descanso durante las vacaciones de verano en la casa de la familia Frías, de allí nació el deseo de contar con una casa en esa hermosa villa.

Durante este tiempo de descanso veraniego, las hermanas desarrollaban una tarea evangelizadora con niños, jóvenes y adultos, habitantes de San Pedro de Colalao. Las reuniones de catequesis se desarrollaban en la casa de las hermanas. Así mismo muchas alumnas del Colegio Santa Rosa y sus familias, que veraneaban en la villa, visitaban la casa y eran acogidas por la comunidad.

Los padres Lourdistas, con frecuencia celebraban la Eucaristía en la pequeña capilla de la comunidad, participando de la misma las hermanas y las niñas del internado que las acompañaban.

Todos los años al celebrar la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, las hermanas colaboraban con los P.Lourdistas en la organización de la misma, preparando la Iglesia de San Pedro, la liturgia, los cantos, todos los detalles referidos al culto. También ayudaban en la preparación del característico almuerzo que se realizaba después de la misa.

Durante décadas las hermanas dominicas aprovecharon este tiempo de descanso para disfrutar del contacto con la naturaleza, realizar caminatas, escalar cerros, gozar de los ríos y de la acogida que siempre los colaleños les brindaron.

En los años 50, siendo priora de la comunidad la Hna María Julia Fontentla, se adquirieron otros lotes colindantes hacia el sur y hacia el oeste, para ampliar el parque y poder edificar otro espacio destinado la acogida de huéspedes. De esta manera comenzaron las alumnas y docentes del Colegio Santa Rosa a utilizar la casa durante el año escolar para encuentros y campamentos.

En la década de 1980, siendo priora de la Congregación la hna Marta Campi y priora de la comunidad la Hna Liliana Badaloni, se construyó un pabellón con capacidad para 50 camas, un salón de usos múltiples, cocina, sanitarios, capilla y salón de usos múltiples, para albergar grupos de alumnas/os,docentes, padres de familia de distintos colegios y jóvenes de movimientos y parroquias que quisieran realizar encuentros, cursos de formación, retiros espirituales o salidas recreativas. Los campeonatos de volley y de ping pong, el quincho, el asador y los fogones por la noche fueron ámbitos privilegiados para estrechar lazos de amistad.

En esos mismos años un grupo de hermanas y alumnas del Colegio Santa Rosa y Santa Catalina, se organizaron para apoyar junto al P. Marcelo (Lourdistas) la catequesis parroquial y misiones de evangelización en las fiestas principales. Participando también de la peregrinación a Hualinchay durante varios años, compartiendo con el pueblo de Colalao vivencias hondas de sentimiento religioso amistad.

En la década de 1990 la comunidad religiosa nuevamente decidió ampliar las instalaciones construyendo un quincho y realizando mejoras en el parque.

San Pedro de Colalao, su gente y su paisaje están en la memoria de la congregación, sus alegrías son nuestras alegrías, sus tristezas las nuestras también. Entre los recuerdos emotivos que conservamos, el fallecimiento en esta casa de la hna María del Sanísimo Sacramento Tulián (santafecina de nacimiento y amante de los cerros de Colalao) fue un momento de profunda comunión con el pueblo colaleño, quienes llegaron desde distintos puntos con sus ramos de flores para despedir a una colaleña por adopción, corría el año 1948.

Entre las hermanas que nos precedieron, la Hna Reginalda Ceballos, nacida en Colalao, durante años fue la memoria viva de San Pedro entre nosotras. Su memoria y la de su pueblo atraviesan nuestra historia y están en el fondo de nuestro corazón.

La vieja Casona de las HH Dominicas ya cuenta con 80 años de existencia y sus grandes galerías, jardines y la capilla, conservan la memoria de las búsquedas espirituales de tantos y tantas que se refugiaron en ella con sus preguntas, dolores, angustias, alegrías y amistades compartidas.

 

Video retiro Espiritual alumnas secundario Colegio Santa Rosa, 2013