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Ingreso al Noviciado de Dianela Modolucci 2025

03/17/2025

» Escrútame, oh Dios, y penetra en mi corazón;

Ponme a prueba, y examina mis preocupaciones.

Mírame si tomo por un camino peligroso,

Guíame por el camino perpetuo” Sal. 139

El lunes 3 de marzo en la comunidad Elmina Paz de Gallo de Haedo (Buenos Aires), celebramos la Eucaristía en acción de gracias por el ingreso al Noviciado de Dianela Modolucci. Fue una celebración muy emotiva, con gestos cercanos y llenos de ternura que permitieron vivir en profundidad el momento. Junto a ella, seguimos fortaleciendo nuestra vocación en fidelidad y entrega a Jesús y nuestros hermanos.

Nuestras Constituciones expresan: “El noviciado es un tiempo fuerte de iniciación y de prueba, que pone las bases de la vida religiosa dominicana. El mismo está ordenado a que la novicia conozca más profundamente su vocación, se adhiera cada vez más a la persona de Jesucristo…Se trata de un tiempo especial de formación, durante el cual se intensifican los tiempos de estudio y oración. Se profundiza en los elementos esenciales de la vida religiosa, se experimenta el estilo de vida de la Congregación y se asimila el espíritu que nos anima. (Const. 113)

Es un tiempo para contemplar, escuchar, conocer e ir al fondo del alma. El compartir la Palabra, la ayuda fraterna, las reuniones, los momentos de oración, el estudio, el proyecto de predicación común, el disfrute de la vida comunitaria…todo favorece y es parte de la formación…

Es un tiempo para poder contemplar el proceso espiritual que han vivido en su camino de seguimiento a Jesús, Santo Domingo, Madre Elmina y Ángel María Boisdron…

Es un tiempo privilegiado para configurarse con la persona de Jesús y abrazar la experiencia del Reino desde la raíz vital de la mística dominicana. Por eso el ícono de la vida de Jesús que acompaña al noviciado es el de Marta y María, del evangelio de Lucas: “Mientras iban caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude». Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria, María eligió la mejor parte, que no le será quitada” (Lc 10, 38-42) “Este texto ayuda a armonizar la tensión entre la acción y la oración, experimentando que es posible vivir en la acción contemplativa” (Plan de Formación HHDSNJ)

Que este tiempo de noviciado anime a Dianela a ir a lo profundo del corazón, encontrarse con ese Dios que la invitó a ser parte de esta familia,  abrazarlo y caminar con Él en cada momento, desde Su Palabra que transforma y enamora.